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Cantata 88: He aquí que yo envío muchos pescadores
Kantata 88: Siehe, ich will viel Fischer aussenden
Cantata Religiosa Compuesta en Leipzig

Aunque no es la más popular de las cantatas para solistas, la 88 posee un encanto indefinible que aumenta con cada nueva audición. Fue compuesta para el quinto domingo después de la Trinidad de 1726, sobre un libreto que, como otros de aquel período, tiene como parte central un versículo evangélico del domingo en cuestión, enmarcado simétricamente por dos arias (movimientos III y V y dos recitativos, II y VI). El primer recitativo está precedido de una cita del Antiguo Testamento, de tema afín al del pasaje evangélico, y el segundo antecede al coral conclusivo. Así, con el Nuevo Testamento en el centro, el Antiguo al comienzo y el himno de la congregación al final, el esquema de la obra no sólo contribuye al equilibrio musical sino que resulta significativo desde el punto de vista teológico.

El primer movimiento es un aria para bajo con acompañamiento de dos oboes d'amore, oboe tenor, dos trompas, cuerdas y continuo. Su texto es el siguiente versículo del Libro de Jeremías: "He aquí que yo envío muchos pescadores, y los pescarán; después envío muchos cazadores, y los cazarán por todo monte y por todo collado y por las cavernas de los peñascos". La traducción musical es minuciosa; en la primera mitad pinta Bach la escena de pesca; y luego, sobre un ritmo más animado y con adición de trompas, una regocijada escena de caza. El recitativo para tenor y continuo (II) formula al final esta pregunta: "¿Nos abandonará Dios a la astucia y la perfidia de nuestros enemigos?". Directamente, sin transición instrumental alguna, se nos da la respuesta en el aria para la misma voz, "No, Dios vela en todo tiempo...". El canto se inicia sin más acompañamiento que el continuo; pero pronto un aboe d'amore se une al tenor para realzar, con su bella melodía, la enunciación del texto. La cita evangélica (IV) es un arioso que inicia el tenor con solo cuatro palabras: "Jesus sprach zu Simon" (Jesús dijo a Simón). Enseguida el bajo, apoyado en la línea casi obsesiva del continuo, canta las palabras de Cristo: "No temas, desde ahora serás pescador de hombres". En el dúo para soprano y contralto con oboe d'amore y cuerdas, Bach recurre nuevamente al estilo de motete y a la técnica de la repetición variada que predomina en toda la cantata y que le permiten declamar el texto con intensidad inusitada y un sentido muy fino de los matices. Después del recitativo para soprano y continuo, la obra concluye con la estrofa séptima de un himno de fe y reconocimiento de Georg Neumark, coral relativamente sencillo armonizado a cuatro voces.



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