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Cantata 40: Por ello nos fue enviado el Hijo de Dio
Kantata 40: Dazu ist erschienen der Sohn Gottes
Cantata Religiosa Compuesta en Leipzig

Destinada al segundo día de Navidad, esta cantata representa la culminación de aquel memorable año de 1723 en el que el nuevo cantor de Santo Tomás compuso la Pasión según San Mateo, el Magnificat, un motete y no menos de una docena de cantatas. Penúltima de éstas, la 40 combina en su texto pensamientos generales relativos a la Navidad con una alusión especial al Evangelio de la fiesta de San Esteban, protomártir cristiano que fue lapidado bajo acusación de blasfemia un 26 de diciembre, fecha que coincide con aquel segundo día de Navidad.

Whittaker la considera una de las más perfectas cantatas bachianas. "Cada uno de sus movimientos -dice- es de soberbia calidad y representa ciertamente el aspecto religioso del compositor como también su poderosa e inagotable inventiva. El Bach de esta cantata no es un funcionario oficial sino un hombre verdadero, apasionado en su fervor espiritual, que cree en el influjo directo del mal pero también en el poder invencible del espíritu de salvación".

La cantata 40 es en ocho movimientos: coro, recitativo para tenor, coral, aria para bajo, recitativo para contralto, coral, aria para tenor y coral. El coro, al que dos trompas confieren un carácter solemne, es música de inusitada fuerza dramática. Esta página, modelo de concisión, Bach la concibe con esa mezcla de felicidad, audacia y prudencia que es uno de los milagros de su arte. El breve texto, "Por ello nos fue enviado el Hijo de Dios, para destruir las obras del demonio", lo canta el coro en las dos secciones extremas del movimiento y en la fuga central. En el primero de los tres corales emplea el cantor un himno navideño de Caspaer Fuger con la melodía que para ese himno compuso su hijo de igual nombre. Los tres movimientos siguientes están dominados por la imagen de Satanás y la serpiente, En el aria el bajo, "la música no sólo representa el serpentear de Satanás sino que, además, los furiosos golpes del talón que le aplastan la cabeza están descritos por el ritmo del bajo continuo". Ondulantes figuras continuas de semicorcheas representan aquí a la serpiente. Con lógica, ellas no descienden al registro grave del continuo sino sobre las palabras "Aquel que te vencerá ha nacido ya". Probablemente no era posible aún la victoria sobre Satanás, pero ahora es segura. Así lo indica en ritmo de danza de esta primera aria, como también, en la segunda, los llamados de trompa con los cuales se restablece el tono jubiloso del coro inicial



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