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Cantata 199: Mi corazón se anega en sangre
Kantata 199: Mein Herze schwimmt im Blut
Cantata Religiosa Compuesta en Weimar

Compuesta en 1713 en Weimar, en cuya corte Bach ascendería al cargo de Konzertmeister en marzo de 1714, esta cantata para soprano toma su inusitado título de un texto de Neumeister. El libreto es de Georg Christian Lehms, quien lo destinó al "oficio para el undécimo domingo después de la Trinidad". A diferencia de otras cantatas suyas de aquel período, concebidas en "estilo antiguo", la 199 refleja influencias más modernas, en particular de la ópera italiana. Los versos de Lehmas, relacionados con el Evangelio del domingo (Lucas 18/ 9 -14), relatan el episodio del fariseo y el publicano, del cual toma las palabras "Dios, sé propicio a mí, pecador".

La obra consta de 8 movimientos: 3 arias y un coral (parte sexta) precedidos de recitativos. La instrumentación es muy ligera, en armonía con la voz solista: dos violines, viola, oboe, fagot, cuerdas y continuo. Los recitativos, contrariamente la costumbre, están acompañados por los instrumentos de cuerda, Logra así el compositor conferir una nueva dimensión expresiva al recitativo operático. Las 3 arias obedecen a un mismo principio de estructura, que consiste en ajustar la parte vocal al ritornelo de los instrumentos.

En la primera aria, la línea desigual del oboe parece aludir a los "suspiros" y "lamentos" del texto. La segunda aria, que seduce ante todo por el timbre la solemne melodía, revela, como la anterior, una concepción muy sutil. El aria final, menos extensa que las anteriores y de dibujo más sencillo, está dominada por un ritmo de jiga. Entre las dos últimas arias, y después de un recitativo, se sitúa el coral, cuya hermosa melodía es acompañada en contrapunto por la viola. "Esta concepción de recitativos y arias, dice Krummacher, describe el camino que recorre el pecador desde el lamento que exhala hasta la certidumbre que adquiere de la reconciliación, después de pasar por las etapas de la invocación y el remordimiento.



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