[ Primera Página ]         [ Introducción ]         [ Sobre el Autor ]         [ Mapa del Sitio ]    
Cantata 115: Prepárate, alma mía
Kantata 115: Mache dich, mein Geist, bereit
Cantata Religiosa Compuesta en Leipzig

Escrita para el vigesimosegundo domingo después de la Trinidad de 1724, esta obra pertenece al grupo, numéricamente importante, de las cantatas-corales. El libreto se basa en un himno de 10 estrofas de Johann Burchard Freystein. Su autor, cuyo nombre se desconoce, conserva el texto de la primera estrofa para el coro inicial, el de la última para el coral conclusivo, y en versión libre resume las ocho estrofas restantes como textos para los cuatro movimientos interiores: dos arias y dos recitativos. La paleta orquestal muestra una diversidad exquisita: la sonora mezcla del oboe d'amore con las cuerdas en la primera aria (II) contrasta con la delicada textura de música de cámara en la segunda (IV); y los dos recitativos, acompañados por el continuo, proporcionan momentos de transición reposada. La parte vocal comprende cuatro solistas y coro a cuatro voces.

Al musicalizar el texto, Bach acentúa muy particularmente su tono de exhortación al arrepentimiento y a la plegaria. Ello se advierte desde el coro inicial que, con sus modestas fuerzas vocales e instrumentales, establece ya el carácter íntimo que distingue a la cantata. La anónima melodía del himno es confiada a las sopranos. La cuerdas anuncian los motivos principales. En el ritornelo instrumental se oye un motivo que con su característico salto de octava, se repite luego en las voces inferiores del coro. La primera de las dos arias, "¿Por qué, alma adormecida, descansas todavía?", es una lenta siciliana para contralto, oboe d'amore y cuerdas. Sobre una nota repetida del continuo, cuya pulsación describe el pesado sueño, se eleva una melodía somnolienta. La segunda aria es para soprano, flauta, chelo piccolo y continuo. Este "molto adagio", que habla de la necesidad de plegaria, nos remite al coro inicial. Como éste, y en contraste con la primera aria, el acompañamiento es un trozo de música de cámara. Con su ternura exquisita, es ésta una de las más bellas arias de Bach. El final es un sencillo coral en la sobria y clara tonalidad de Do mayor.



Copyright 2000-2007 Julio Sánchez Reyes - Todos los derechos reservados - All Rights Reserved